Como organización nos hemos caracterizado desde la noche de la fundación por reconocer y respetar el protagonismo intransferible de las familias, que en condiciones de vulnerabilidad se hacen cargo de sus procesos de cambio y desarrollo.
Rodelillo surge cada día desde el poder de los sueños de las familias, que viven la vulnerabilidad y la soledad social. Su búsqueda para acceder a respuestas y soluciones de un cambio co-construido con el acompañamiento profesional del equipo y del directorio, son el mandato que da vida a la organización.
Hemos consolidado un modelo de trabajo para un cambio social, que se articula a través de una co-construcción y una co-producción de reconocimiento a la dignidad humana sin exclusión. Este camino recorrido no tiene vuelta atrás. Una vez que las personas y las familias vivimos la experiencia de ser parte fundamental de la sociedad, reconocemos nuestro valor y la particularidad de nuestro aporte a la sociedad. Así, en Rodelillo, la co-construcción social se trata de la experiencia de necesitarse mutuamente para superar pobrezas y compartir riquezas.
Los invitamos a construir para Chile y más allá, un camino social con fe, fundado en el afecto, el respeto y la humildad para aceptar las dificultades y los dones que tenemos y transformar el individualismo en compromiso humano.