Qué Hacemos

NUESTRO SELLO

No más respuestas pobres para los pobres

Creemos en la capacidad de emprender en familia para superar la inequidad social

Para Rodelillo la definición de pobreza va más allá de lo socioeconómico. Abarca la ausencia de una familia protagonista, que integralmente nutra todos los procesos de crecimiento de sus integrantes. Esto se expresa en la vivencia histórica de las familias de no ser, no valer, no tener, no poder acceder y no pertenecer.

Hemos comprendido que las condiciones de pobreza afectan tanto a las personas como a las familias y la sociedad. En este sentido, se trata de un problema particular y a su vez social, en el cual cobran sentido la mirada y proceder de todos los actores sociales: el Estado, universidades, iglesias, la sociedad civil y especialmente, quienes viven la pobreza.

Emprender en familia es llegar a ser aquello que le da razón a su existencia como grupo humano, con una historia común y lazos de afecto o consanguinidad, que los convoca a crecer juntos, permitiéndoles trascender y articular un proyecto de vida con sentido compartido.

Para Rodelillo el emprendimiento va mucho más allá de la creación de un negocio. La capacidad emprendedora de cada persona o cada familia tiene identidad, es decir, es aquello que le permite a los individuos o comunidades expandirse en lo que en esencia son. Las familias Rodelillo emprenden proyectos profundos que les dan sentido a sus vidas. Así, mientras algunas aspiran a ser una familia unida con metas comunes o con capacidades para aprovechar las oportunidades y superar la adversidad, otras buscan mejorar ingresos o acceder a una casa propia.

Nuestro eje central es la confianza y convicción que tienen las propias familias en que es posible superar las condiciones de vulnerabilidad y concretar sus sueños.

Tenemos una filosofía de trabajo optimista, en la cual las familias reflexionan sobre sus vidas e inician un proceso de resignificación de las propias experiencias. Optan por transformar sus relatos e intentan superar sus miedos, inseguridades y negaciones.

Nuestro aporte al país va más allá de la transformación de las condiciones de pobreza en las que viven las familias participantes de Rodelillo. Nuestro desafío es hacer un cambio social profundo, que llegue a modificar la vivencia histórica del no ser, no valer, no tener, no poder acceder, y no pertenecer, por una nueva cultura del reconocimiento, validez, dignidad y derechos.

Para Rodelillo la familia constituye la célula básica de la sociedad y el centro de su propuesta de cambio social. En ella nacen los valores, creencias, modos de ser y de expresión de sus integrantes. Allí se desarrollan las funciones afectivas, nutritivas, de protección, pertenencia, identidad, transmisión de la cultura y socialización de sus miembros.

La misma familia establece los integrantes que la componen y forman parte activa de su ser; con historias, valores, dificultades e intereses propios. Por esto, en Rodelillo la familia es autodefinida y se constituye en el centro de nuestra propuesta de cambio social.

La mayor riqueza de la familia Rodelillo es su motor interno, que se manifiesta en la motivación y apertura al cambio.