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1988

1988

  • En abril de este año, Ignacio Walker lideró la conformación de un directorio provisorio, en el que participaron sus amigos, familiares y algunos compañeros de su grupo de oración Acción Católica Independiente (ACI).
  • El 26 de junio de 1988 Macarena solicita al directorio provisorio que la contraten, pues el nivel de motivación y de gestiones que requerían las 350 familias, ya no le permitía atenderlas solamente por las noches. En consecuencia, Macarena consideró que debía recibir un sueldo, para que pudiera dejar su trabajo en la Municipalidad de Estación Central y dedicarse a tiempo completo a este desafío. Solicitud que fue inmediatamente acogida por Don Ignacio Walker Concha.
  • El 28 de junio Macarena Currín se retira de la Municipalidad de Estación Central y comienza a dedicarse por completo a las labores de Fundación Rodelillo.
  • El 4 de julio se abrió la primera oficina de la Fundación, en un espacio prestado en las dependencias de una agencia de turismo.
  • Durante este período, las familias que acompañaba Rodelillo sustentaron sus cambios en las ganas de salir adelante y su protagonismo como grupo familiar. A su vez, Macarena comprendió que un elemento fundamental de la nueva organización era poder entregarle a las familias respuestas de calidad no asistencia listas,para poder revertir las condiciones de pobreza y marginalidad en las que habían vivido por varias generaciones.
  • Entre octubre y noviembre de 1988, Macarena plantea a los directores y colaboradores la necesidad de que conozcan de cerca la realidad de las familias participantes de este desafío. Con esto,se crea un espacio de encuentro humano entre las familias de Rodelillo y las de los colaboradores. Así nace una relación que se llamó de apoderados, en la cual la condición básica era destinar tiempo para las familias, compartir contactos y nunca entregar regalos de tipo material o financiero.
  • En diciembre de ese año se crean grupos de apoderados para comprender juntos cómo apoyar a las familias y cómo trabajar en sus propias pobrezas, las cuales surgen en el momento en que ellos son impedidos por Rodelillo, de entregarle a las familias aportes materiales o económicos. En ese momento, los apoderados se dieron cuenta que lo que ellos más valoraban de sí mismos eran sus posibilidades materiales, sin darse cuenta, que tenían otros importantes y numerosos recursos para compartir y traspasar.